viernes, 17 de julio de 2009

14-07, el que no arriesga no gana y otra noche en la calle.

El 14 de julio, feriando nacional en Francia por el aniversario de la famosa revolución francesa, estaba lloviendo este día y yo me sentía cansado y desanimado, analicé mi situación, podía ir dedo hacia Bordeaux con los riesgos de que lloviese más fuerte, pero a la ves no estaba fuerte ni físicamente ni mentalmente, con la alta probabilidad de no llegar ese mismo día (ya que debía atravesar rutas provinciales que en general traén largas esperas) a esa ciudad lo que implicaría poner otra ves la carpa bajo la lluvia.
La alternativa, el trén, pero costaba 23 euros.
Para decidir me fuí a tomar un café, recordé que hasta ahora había tomado no más de 6 veces el tren aquí en Francia, incluyendo los interurbanos en París, y que n unca me habían pedido el boleto; el sisterma era; se compra el boleto y antes de subir se lo valida en una maquina que marca la fecha y la hora en el pasaje, pero no hay molinete ni guarda que controle quién sube al trén. Me pusé a pensar de qué manera con ese sistema podían evitar que alguien sin boleto viajase en el trén, se me ocurrieron de las más extravagantes maneras, pero la más viable era que tenía que haber alguien caminando por los vagones pidiendo los boletos, cosa que no había visto hasta ahora.
La decisión fué tomada, el que no arriesga no gana, a lo sumo me harían pagar una multa.
Lo que ocurrió: viajé más apróx. 100 km. sentado comodamente en un tren, gratis !.
Una ves en Bordeaux, para poder ir al hostel debía tomar un colectivo o el tren interurbano, osea: pagar para viajar en un colectivo o viajar gratis y rápido en un trén. La decisión fué tomada, el que no arriesga no gana y a lo sumo me harían pagar una multa. Lo que ocurrió: minutos después de arrancar aparece por detrás mío una mujer pidiendo los pasajes, en esos dos segundos de perplejidad lo único que se me ocurrió decirle la estación a la que iba, indicándole con el dedo la guía de albergues (hostels), me contestó en inglés que tenía que haber pagado antes de subir, a lo que le dije si lo podía comprar ahora contestándome que sí aunque me sale más caro. Ella viéndome inocentemente me dijo que esperara y se fué a seguir tiketeando.
Ya llegando a la estación en que me tenía que bajar y casi cantando victoria, apareció de nuevo, había llegado la hora de pagar, esperando que fuese una suma cuantiosa resultó ser solo 4 euros, lo mismo que costaba en la estación.
Balance general: de dos coladas: arriesgué y gané, tuve que pagar 4 euros pero me ahorré de pagar 23. No me hagarron en un viaje de 2 horas y me agarraron en un viaje de 10 minutos, paradojas si las hay.
Para rematar el día de "super-ratón", al llegar al hostel véo en la puerta un cartél que dice "cerrado por feriado nacional". Dí un par de vueltas al barrio buscando sin éxitos un hotel barato, por lo que tuve que buscar un lugar en la calle donde tender mi bolsa de dormir (ver foto). Antes de irme a dormir me premié por el exitoso día con una buena pizza.

Continuará... ( al sarlir de Bordeaux).

Donde pasé la noche:





La zona donde pasé la noche, foto sacada a la mañana siguiente:






2 comentarios:

  1. SOS HERMOSO!!!! que bronciadito que tas!

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  2. El que no arriesga no gana..pero si la multa es lo mismo que el pasaje, no estás arriesgando nada! Son muy buenos allá, es mejor seguir con esa estrategia y olvidate de hacer dedo jajaj. Creo que eso de colarse, además de la necesidad claro, forma parte de la "avantura", ja...hasta planificaste como colarte...

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