Al día siguiente de recorrer Cinque Terre tomé un tren hacia Pisa, pagué el pasaje ya que era barato (4 euros con el descuento de mi tarjeta emitida por el consulado), no tenía ganas de estar una hora vigilando de si venía un guarda o encerrándome en el baño, pero sobre todo porque el precio me permitía mantenerme dentro de mi presupuesto diario.
Pisa, más hayá de la mundialmente conocida torre, no tiene mucha más que ofrecer, aunque bien vale una vuelta por el antiguo centro.
Algo curioso, aquí en Pisa, me encontré con los padres de Emma, recuerdan? los podres de la chica que me llevó a almorzar a su casa en Gales. Si será pequeño el mundo!
Que bueno es tener noticias tuyas de nuevo! Bonita la Torre y bonita ciudad che!
ResponderEliminarbueno que suerte que pudiste sacarte una foto apesar de la torre torcida es un clasico
ResponderEliminarSaludos Mariano. Ha sido muy estimulante leer tu blog. Felicitaciones por documentar tus aventuras.
ResponderEliminarSuerte!!
No sabia que tb te encerrabas en el baño del tren!!! ujajaja
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